El fracaso en las grandes pruebas. Preparar un gran reto como un maratón, un triatlón o un Ironman suponen muchas horas de dedicación, de esfuerzo y también de sufrimiento. Siempre pensando en que llegue el día de la prueba, el gran objetivo por el que hemos estado sacrificándonos día tras día durante semanas, meses y años. A veces incluso se llega a niveles algo obsesivos.

 

 

Para un profesional es un gran chasco. Vive de eso y un fracaso grande puede suponer perder ingresos. Son gajes del oficio y en una prueba tan exigente y tan larga puede pasar de todo y dar por hecho que no siempre se acabará. Ademas un profesional puede buscar  un objetivo rápido y apuntarse a otra prueba cercana. En según que casos puede ser incluso entendible una retirada a tiempo si la cosa no va bien. Y reservarse para otra prueba próxima. El objetivo no es acabar a toda costa, sino ganar o acabar lo mejor  posible. Supone un golpe moral importante sobretodo después de tanto sufrimiento y sacrificio. Un profesional vive pensando en el  rendimiento, duros entrenamientos y dedicación absoluta.

 

En cambio para un deportista popular que se enfrenta a un maratón o un Ironman el objetivo normalmente es poder conseguir ese gran reto. Han tenido que compaginar entrenamientos con trabajo y familia y eso también supone mucho sacrificio para el entorno que han formado parte de ese proceso. El fracaso psicológico puede ser muy grande si se ha puesto mucha dedicación. Por suerte es un hobby y siempre tendrá sus pilares para apoyarse.

 

 

En ambos casos tendemos a una actitud muy autocrítica y destructiva. Se mezclan muchas sensaciones como la frustración, la impotencia, una cierta vergüenza “social”, necesidad de justificar… Pero lo importante es aprender de ello y que no nos paralice. Para ello debemos aprender a gestionar recursos para superar rápidamente el fracaso, ya que seguro que se repetirán en varias ocasiones  a lo largo de la carrera deportiva. El profesional está obligado a ello ya que forma parte de su trabajo, al igual que cualquier  profesional  de otro ámbito. El amateur debe aprender a ponderar y recordar que se trata de un hobby.

 

Mi recomendación es analizar  los errores, y buscar soluciones a todo lo que haya podido pasar para evitarlo próximamente o mejorarlo. Después sacarse la espina  cuanto antes….. Buscar otra prueba para demostrarse que la retirada fue solo un mal día o mala suerte.

 

 

Este sábado se celebra el Ironman de Lanzarote. Considerado como el mas duro del mundo por el calor, el viento y el circuito exigente. Tendrá 1800 participantes y casi todos deportistas populares. Una prueba durísima que sin embargo cuenta con un índice de retirados  muy bajo. El objetivo es acabar, es un reto y hay que conseguirlo como sea.

 

Además en el caso de los Ironman las inscripciones de los populares se hacen con un año de antelación, podrán hacer otro triatlón mas corto pero puede que hasta dentro de un año no vuelva a tener otra oportunidad. La gran mayoría han movilizado a la familia para el que en muchos casos puede ser uno de los días mas  importantes de su vida.

 

Pueden pinchar, caerse, desmayarse por el camino, andar, pero seguirán adelante hasta que crucen el arco de meta y sientan el orgullo de acabar un Ironman.

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